Julio 2012.
Bar-restaurante de uno de los hoteles más coloridos y emblemáticos de Madrid. Dos señores franceses sentados frente a mí (vestidos del mismísimo diablo), mantenían una conversación conmigo que aún resuena en mis recuerdos:
Rocío, tú solo tienes que vendernos tu alma y desaparecer del mapa, para que nosotros podamos apropiarnos de toda esa cartera de clientes que tus jefes han dejado abandonada.
(Tú,mujer de 30 años, que quizás estés pensando en formar una familia próximamente y que vas entrando en una etapa laboral en la que tendrías que tener cierta estabilidad, pasarás a hacerte cargo de todo el marrón, a trabajar tropecientas horas, por exactamente el mismo salario que estás cobrando ahora)
Francés vestido de diablo
Indudablemente no fue así exactamente como ocurrió, pero no se aleja mucho de la realidad.
Llevaba 3 años, por aquel entonces, intentando hacerme cargo de una empresa que hacia aguas por todas partes, pero que tenía un potencial increíble.
Así que el 7 de agosto de 2012, me tiré a la piscina de cabeza (con los ojos cerrados claramente) y fundé mi primera empresa, junto a un socio, que tarde años en comprender, tenía el mismo interés en que el proyecto saliera adelante, que en saber como se llamaban mis hijas (pero esa es otra historia).

Rochiconsejo (Rochi es como solían llamarme los amigos de mis padres cuando ni siquiera imaginaba que mi pasión sería el marketing): no te asocies con alguien solo porque sientas que no eres lo suficientemente competente como profesional. Si el barco se hunde, es preferible no tener al lado a alguien que nada peor que tú y que te arrastrará al abismo.
Es hora de dejar atrás el maldito Síndrome de la Impostora.
Motivación para Emprender:
¿Cuál es la principal motivación para emprender? Me he hecho esa pregunta tantas veces. Lo típico es decir, «las cosas serían diferentes si supiera todo lo que sé ahora«. Pero, ¿quién puede adivinar el futuro?
Todas las decisiones que tomamos en nuestro día a día, en cada momento de nuestro emprendimiento, nos han traído hasta el día del hoy, hasta el momento presente. Mi desarrollo personal y profesional no hubiera sido el mismo de no haberme tropezado con todas las piedras del camino.
Pero venga, vamos a imaginar que soy el espejito mágico de Blancanieves, y que puedo prever el futuro. En ese caso, le hubiera dicho a los 2 señores franceses que tenía frente a mí:
«Voy montar una empresa consciente, con una estrategia de marketing tan potente que os vais a cag#r, y dentro de 10 años vais a estar besando el suelo por donde piso»
Que bien me hubiera sentado decir eso…
Pasos Claves en el Emprendimiento
No, en serio. Si hubiera sabido donde me iba a meter en aquel entonces, hubiera seguido ciertas pautas:
- Romper con el Socio: primera y más importante. Hubiera ahogado al seudosocio mucho antes y habría asumido la responsabilidad por mi cuenta. A veces, es mejor hundirse sola que con un lastre. Quizás así hubiera tenido alguna posibilidad de llegar a tierra sana y salva.
- Formación y Planificación: Me habría formado antes, leído más y elaborado un plan de acción sólido. En lugar de repetir los errores que llevaron a mis antiguos jefes a estrellarse contra las rocas. Habría trazado mis objetivos SMART y no hubiera perdido el tiempo luchando contra titanes (diablos).
- Autoconfianza: Habría confiado más en mis habilidades e intuición, dudado menos y me habría atrevido a lo grande desde el principio («Antes hecho que perfecto«, diría un 8 eneagrámico de mi categoría).
- Disfrute del Proceso: Que importante es apasionarte por aquello que haces, que creas y que imaginas. Afortunadamente a día de hoy, y cada día más, adoro lo que hago, para quien lo hago y con quien lo hago.
- Buscaría un guía: una mentora o mentor (en mi caso) al que pagaría una millonada al mes (y con mucho gusto), por darme consejos que no seguiría (perdona Javi por todas aquellas veces que prefiero verificar con mi experiencia), para darme cuenta un día que sin él no habría podido llegar a mi maravillosa isla. Confiad en profesionales que os apoyen, os cuiden y os den con la vara de vez en cuando para que no os salgáis del camino marcado.
Y luego haría cosas como abrir un blog, viajar más; me permitiría soñar en grande, me atrevería a poner en marcha locos proyectos (que solo a una acuario con ascendente libra se le pueden ocurrir); elegiría con más tiento aquellos ambientes y lugares donde estar en cada momento, y me permitiría creerme que soy capaz de llevar a éxito mis propuestas.

Confiad en profesionales que os apoyen, os cuiden y os den con la vara de vez en cuando para que no os salgáis del camino marcado.
Así comenzó mi historia
Para todo tenemos que tener un plan en esta vida. Y si vamos a intentar sobrevivir en un mar revuelto, lleno de tiburones(o de diablos), tenemos que tener claras nuestras prioridades.
Y así llegue a casa, con la cara que se te queda cuando has tenido frente a ti al mismísimo diablo (a 2 concretamente), intentando hacerte firmar la venta de tu alma; y le dije al que hoy es mi esposo (y padre de mis hijas):
«Amor, seguramente me este equivocando, pero no quiero traicionar mis principios. Voy a rechazar la oferta de los franceses y creo que voy a convertirme en eso que llaman emprendedora«



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